En vista de que a Mateito le encanta tomar los lapiceros y lápices para rayonear todo lo que se le ponga en frente, su abuelita Rosa le trajo unos crayones de colores para que se entretenga y desarrolle sus habilidades. Así que disfruta mucho de sentarse y ponerse a dibujar; aunque de aquellos crayones ya sólo quedan pedazos porque él mismo se ha encargado de partirlos al igual que los otros de la cajita que le dió mami. Pobres crayones! andan rodando de aquí para allá y hasta por el jardín que es donde suele ir a lanzar lo que se le cruza por su camino. De modo que ahora, toca traerle otra cajita de crayones para que continúe con sus creaciones, algunas de las cuales logré salvar de sus traviesas manos.































5 comentarios, anímate a dejar el tuyo:
mientras nadie caiga por un pedacito de crayon no pasa nada, que se siga divirtiendo
preciosos dibujos...toda una obra de arte!
Cuida tus muebles no te pase lo que a mí que ya tuve que voltear los cojines!
Bonitas creaciones. Como indican por aquí, a cuidar muebles y paredes...
Todas unas obras dignas de colgar!! tiene talento el peque, no?
Saludos
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